Prácticas supersticiosas atraen a fieles que dicen "creer en Dios"

Puebla, Pue, septiembre 13.- Los bautizados, mujeres y hombres, de toda edad y condición social, que dicen creer en Cristo Jesús y en su Evangelio, pero también creen  en prácticas supersticiosas, son  adúlteros espirituales, expuso hoy  el sacerdote misionero Cristián Echeverry Sánchez.

Tal referencia la hizo en su homilía durante la misa que celebró ayer en la capilla de la Curia de la Arquidiócesis de Manizales, Colombia, en la conmemoración del Santísimo Nombre de María.

Explicó que cuando una mujer o un hombre vive de verdad unido a Cristo, se siente contento, experimenta libertad y puede hacer todo lo que le es lícito. Mas no le conviene recurrir a ídolos o falsos dioses.

Poe eso el Apóstol Pablo pedía en sus cartas a los corintios que tuvieran siempre presentes los tesoros que El Señor nos da a todos para servirle y darle gracias, y en tribulaciones o inquietudes acudir a Él y no a prácticas supersticiosas.

Así como la sociedad civil y autoridades humanas consideran como adulterio matrimonial el hecho de que uno de los cónyuges abandona al otro, así la Iglesia Católica considera adulterio espiritual cuando un creyente en vez de acudir siempre a Dios recurre a la idolatría o a prácticas no aprobadas por la Iglesia.

Quienes prenden una vela a Dios y otra al diablo, detalló el sacerdote Echeverry Sánchez, son el modelo de los adúlteros espirituales.

Publicado en RELIGIÓN

Conmemora  este día la catolicidad la festividad del Apóstol Tomás

Puebla, Pue.- En la situación actual que vive la humanidad por la pandemia de Covid-19, aumenta en la Iglesia católica el número de incrédulos, a quienes en diversas formas Jesús les dice como al apóstol Tomás: ´´No seas incrédulo, sino fiel´´.

Esta frase divina la proclamó el sacerdote Efraín Castaño Arboleda, en su homilía durante la misa q    ue ofició hoy en  Catedral de la Arquidiócesis de Manizales, Colombia,  al conmemorar la festividad del Apóstol santo Tomás.

Ante la desesperación por tantos motivos que experimentan muchos hombres y mujeres por los embates de la pandemia y por la determinación de autoridades civiles de cerrar templos católicos, creciente número de fieles ha cerrado también   su corazón a Dios y se niega a reabrirlo,  porque piensa  que todos los males de cuerpo y alma provienen de seres más poderosos  y proclaman que Dios no existe, expuso el sacerdote  Efraín Castaño.

A estas personas incrédulas y renegadas, el mismo sacerdote invitó  principalmente a recordar que el apóstol Tomás tuvo la aparición del Señor Jesús resucitado que le pidió: ´´Mira mis manos, pies y costado traspasados, y no seas incrédulo, sino fiel´´.

Al reconocer Tomás su error, arrepentido pronunció: ¨¨Señor mío y Dios mío´´´,  palabras que encierran su reconocimiento de la grandeza y poder divino de Cristo Jesús que vino a la Tierra no a castigar al hombre, sino a perdonar a todos los arrepentidos de corazón para  premiarlos con la vida eterna.

A fieles creyentes y no creyentes exhortó el sacerdote Efraín Castaño,     quien celebró la Eucaristía junto con el también sacerdote Germán Grajales González, en catedral, a que en  la actual etapa  de confinamiento por la pandemia, la frase a repetir en todo momento y en todos los hogares sea: ¨¨Señor mío y Dios mío´´ con toda fé, esperanza y oración, para alcanzar la misericordia de Quien siempre nos asiste y está dispuesto a perdonar de sus infidelidades  a la humanidad.

Publicado en RELIGIÓN