Argentina registró una desaceleración de la inflación en abril, con un aumento mensual de 2,6%, lo que representa la primera caída en 11 meses y rompe una racha de subas consecutivas que empezó en mayo de 2025.
El dato, publicado por el INDEC, muestra sobre todo una moderación en la suba de alimentos y bebidas, que pasó de un 3,4% previo a un 1,5% mensual, pese a que el transporte siguió siendo el rubro que más presionó los precios, con un alza de 4,4%.
El índice de los últimos 12 meses se ubicó en torno al 32%, aún elevado, pero el gobierno de Javier Milei celebró el resultado como una señal de “retorno a la normalidad” tras un fuerte ajuste fiscal, aunque gran parte de la población sigue percibiendo la inflación como alta.
Analistas destacan que, pese a la baja, el 2,6% mensual sigue por encima de la meta de desinflación y que el desafío será mantener la tendencia a la baja en los próximos meses, en un contexto de volatilidad externa y ajuste económico prolongado.