Colombia vive una nueva jornada de violencia en el suroeste del país tras un choque entre comunidades indígenas por el control de tierras, que dejó al menos tres muertos y 44 heridos en el departamento del Cauca, según informaron autoridades y medios locales.
El enfrentamiento se produjo entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa en el municipio de Silvia, en el Cauca, en un territorio histórico de disputas por límites territoriales y acceso a un predio conocido como La Ensillada, rodeado de montañas y bosques. Las autoridades detallan que las partes se enfrentaron con armas blancas, palos, machetes y piedras, y que varios de los heridos tuvieron que ser trasladados a hospitales cercanos con heridas de diversa gravedad.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó inicialmente cinco fallecidos, pero más tarde ajustó la cifra a tres muertos, mientras las comunidades indígenas exigen una presencia visible del gobierno nacional para mediar, investigar los hechos y evitar nuevas escaladas en una región ya marcada por la presencia de grupos armados y la disputa por tierras.
Organizaciones de derechos humanos y liderazgos indígenas han condenado la violencia interna entre pueblos, señalando que este tipo de disputas profundizan la vulnerabilidad frente a actores armados y la corrupción de la tierra, y exigen soluciones políticas, no solo policiales, al problema de la tenencia de tierras ancestrales.