A través del programa “Las Lenguas Indígenas toman la tribuna del Congreso de Puebla”, el Poder Legislativo fortalece las raíces, identidad y riqueza cultural del Estado, además de promover espacios de diálogo donde los actores principales son los pueblos y comunidades indígenas.
Desde febrero de este año, a partir de un acuerdo aprobado por la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, se implementó este programa, que tiene como propósito contribuir a la conservación de las lenguas maternas, así como visibilizar la discriminación que se llega a presentar en contra de sus hablantes.
Por lo anterior y, con el objetivo de adoptar medidas institucionales ejemplares que contribuyan a la normalización del uso de lenguas originarias en los espacios públicos, así como fortalecer los principios de interculturalidad, igualdad sustantiva y no discriminación, este programa se realiza una vez al mes, previo a la sesión pública ordinaria.
Durante la primera actividad en el mes de febrero, las y los diputados recibieron a Juliana Sánchez Ulices, hablante de la lengua Tepehua, originaria de la comunidad de Progreso de Allende, Pantepec, en la Sierra Norte de Puebla.
Asimismo, en marzo, acudió a la tribuna del Congreso Karla Antonia Hernández Abasolo, quien representó a la lengua náhuatl, es originaria de la comunidad de Atexacapa, Eloxochitlán, en la Sierra Negra de Puebla. Mientras que en mayo visitó el Poder Legislativo para esta actividad Guadalupe García Hernández, del municipio de Huehuetla.
Desde la aprobación de este acuerdo, las y los diputados pusieron énfasis en que el Estado de Puebla se caracteriza por su diversidad cultural y lingüística, pues en su territorio habitan pueblos y comunidades indígenas cuyas lenguas maternas forman parte del patrimonio cultural, histórico y social de la entidad.
Para la realización del programa, la Junta de Gobierno y Coordinación Política recibe de la Comisión de Pueblos, Comunidades Indígenas y Afromexicanas, que preside la diputada Esther Martínez Romano, toda la información para garantizar que la participación de las personas hablantes de lenguas originarias se realice de manera puntual y que la misma sea con carácter cultural, lingüístico y de reconocimiento institucional.