Ciudad del Vaticano. - Partiendo de la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Liturgia, el Papa dedica su catequesis a la Eucaristía como forma del sacrificio espiritual de los cristianos, en cuanto camino de la unión con Dios. “La Eucaristía nos enseña a adoptar el estilo de vida del mismo Señor Jesús, marcado por el don gratuito de sí mismo”, afirma el Santo Padre, sacramento del Reino que viene, Pan del camino.
“La Eucaristía es así el sacramento del Reino que viene. Es el Pan del camino, que nos conduce hacia la Patria celeste, hasta el día beato en el que “Dios sea todo en todo”. Estas palabras inspiradas en la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la liturgia, han centrado la catequesis de León XIV que, en la Audiencia General de este miércoles, ha continuado su ciclo catequesis dedicadas a los documentos del Concilio Vaticano II.
Al referirse al misterio eucarístico, tema de la catequesis, el Pontífice recuerda que al hablar del misterio del Cuerpo de Cristo a los nuevos bautizados, el mismo San Agustín retomaba las palabras de san Pablo, “Ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de él en particular”, y los conminaba a “ser lo que ven y recibir lo que son”
“Para los cristianos, formar parte de la mesa del Señor significa que ‘sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios’ y recibiéndolo en su Palabra y en la Eucaristía nos convertimos en lo que recibimos”.
Llegada del Papa a la Plaza de San Pedro. Más de 25 mil personas participaron en la Audiencia General de este 24 de junio.
La Eucaristía don de unidad
“La Eucaristía es la forma del sacrificio espiritual de los cristianos, en cuanto camino de la unión con Dios y de la unión recíproca”, explica el Santo Padre, pues “incorporándonos a Cristo, la Eucaristía nos enseña a adoptar el estilo de vida del mismo Señor Jesús, marcado por el don gratuito de sí mismo.”
Este don nos hace entrar, por esto, en la dinámica de la unidad, que ofrece un poderoso antídoto a los fermentos de división que amenazan nuestro mundo, nuestras comunidades, nuestras familias, nuestro corazón
Palabra que nutre y Pan de vida nueva
Más adelante, el Papa subrayó que cuando participamos en la Eucaristía estamos invitados “a escuchar la Palabra de Dios y a nutrirnos en la mesa del Señor, donde Él mismo se ofrece al Padre”, es decir las dos partes de la Misa, la liturgia de la Palabra y la liturgia eucarística que constituyen “un solo acto de culto”
En lo que se refiere a la Palabra, es necesario recordar que no se trata solamente de adquirir un saber intelectual sobre las Escrituras, sino de recibir la Palabra «viva y eficaz», es decir, agrega el Pontífice, “la Palabra que nutre y alimenta junto al Pan eucarístico y nos hace pasar de la decadencia del pecado a la vida nueva en Cristo”. Y en tal sentido, León XIV recordó las palabras de Benedicto XVI en su exhortación Verbum Domini: “La Eucaristía nos ayuda a entender la Sagrada Escritura, así como la Sagrada Escritura, a su vez, ilumina y explica el misterio eucarístico”.
Los tesoros de la Biblia y la tradición viva
León XIV se hizo eco del llamamiento del Concilio Vaticano II que pide abrirse a los tesoros de la Biblia, dando a conocer las partes significativas de la Sagrada Escritura, como el “Leccionario” introducido por la reforma litúrgica que recoge todas las Lecturas bíblicas para las celebraciones litúrgicas, sin dejar de lado la “tradición viviente”. Se trata, concluyó el Papa, de “una fuente de vida divina” a la que debemos acudir y dejarnos “transformar por el misterio que celebramos”.