Problema preocupante de incontable número de personas es el insomnio, síntoma que altera la salud física y mental, el desempeño en diversas actividades y la calidad de vida, originado por diversas causas que pueden evitarse.
Por el insomnio las noches se hacen eternas y los días también, señala la doctora Aliza, de Vida y Salud, quien orienta además cómo se puede recobrar las horas de sueño perdidas durante el descanso nocturno.
Por insomnio, dice, se tiene dificultad para quedarse dormido cada noche; los afectados se despiertan muy temprano y varias veces durante la noche; se sienten cansados, irritables, con depresión y ansiedad.
Padecen además de fatiga y somnolencia durante el día, con problemas para concentrarse, con problemas gastrointestinales y con ansiedad cuando se acerca la hora de dormir.
El problema para dormir es generalmente consecuencia de otro problema de salud, confirma la doctora Aliza. Y señala las causas más comunes del insomnio, como la depresión, que es un desequilibrio químico en el cerebro que impide el relajamiento y conciliación del sueño.
También el estrés y la ansiedad por preocupaciones sobre el trabajo, la salud, la familia, la escuela, la pérdida de un trabajo, el rompimiento de una relación o la salud de un ser querido, y otras.
Otra causa de insomnio es el consumo de cafeína, nicotina o alcohol, bebidas gaseosas o estimulantes. Del alcohol, señala, a diferencia de lo que muchas personas creen, ayuda a dormir, pero impide el sueño profundo y al provocar que se despierte varias veces durante la noche, no permite un descanso completo.
Entre las enfermedades relacionadas con el insomnio están: artritis, diabetes, cáncer, males cardíacos, dificultad para respirar, problemas de tiroides y reflujo gastrointestinal: además el mal de parkinson y alzheimer.
La pesadilla del insomnio puede originarse, añade la doctora Aliza, por tomar medicamentos antidepresivos, medicinas para la alergia o la presión arterial; los de venta libre que pueden contener cafeína y otros estimulantes.
Influyen igualmente en la pérdida de sueño cambios de horario y estilo de vida, viajar por trabajo, tener un turno muy temprano o muy tarde en el trabajo; comer demasiado y muy tarde en la noche.
Al acudir al médico para combatir el insomnio, puede recomendar terapias o pastillas para dormir, las cuales se usan por lo general sólo durante un tiempo. Lo ideal, insiste la doctora Aliza, es que mediante técnicas de relajación, horarios fijos de ir a la cama y otras como privación de sueño, si no se duerme no permanecer en la cama, ir a otra habitación a leer un libro o a ver televisión hasta que dé sueño.
Agrega: no dormir siestas, disminuir el consumo de bebidas con cafeína y alcohol, practicar algún ritual relajante antes de dormir como tomar un baño, meditar, escuchar música suave, hacer ejercicio diariamente pero no cerca de la hora de dormir, entre lo más práctico.