Zúrich, Suiza.- La FIFA ofreció disculpas por los errores cometidos durante el proceso de elaboración y comunicación del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que contemplaba abrir a inversionistas privados una participación de los derechos comerciales de sus principales torneos. El organismo también reafirmó su respaldo al presidente Gianni Infantino tras una reunión de crisis celebrada en Rabat, Marruecos.
En un comunicado, la máxima autoridad del fútbol mundial reconoció que el proyecto no fue gestionado de manera adecuada y admitió que el Consejo de la FIFA y las 211 asociaciones miembro no debieron sentirse excluidos del proceso. La organización también reconoció fallas adicionales después de que la propuesta se filtrara a los medios de comunicación.
El plan FFE contemplaba la creación de una empresa que administraría parte de los derechos comerciales y operativos de las principales competiciones de la FIFA. Según reportes, la iniciativa incluía la posibilidad de vender a capitales privados hasta el 20% de esos derechos, una medida que provocó el rechazo de varias confederaciones y federaciones nacionales.
La propuesta fue retirada definitivamente el 31 de julio, después de una oleada de críticas dentro y fuera del organismo. Infantino reconoció entonces que el proyecto había generado divisiones que ya no contribuían al objetivo de unir y fortalecer al fútbol internacional.
Tras la reunión en Marruecos, la FIFA anunció que revisará sus procedimientos internos y presentará un informe al Consejo en su próxima reunión. La organización aseguró que el proyecto quedó descartado y que cualquier decisión de ese tipo habría requerido la aprobación del Consejo y de las asociaciones miembro.
Aunque pidió disculpas por la gestión del proceso, la FIFA sostuvo que las actuaciones realizadas se ajustaron a su marco normativo. Al mismo tiempo, advirtió que adoptará medidas para proteger su reputación y que no tolerará nuevos ataques contra su integridad, su sistema de gobierno y el debido proceso.
La crisis ha aumentado la presión sobre Infantino, cuya continuidad al frente del organismo fue cuestionada tras el rechazo a la iniciativa y las críticas de dirigentes y exfiguras del fútbol. No obstante, la dirección de la FIFA expresó su “pleno apoyo” al presidente.