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Viernes, 21 Agosto 2026 18:11

Con ayuda de Lockton México, empresas reducen rotación

Camilo Pineda Camilo Pineda Fotografía: Especial

- Una herramienta estratégica para reducir la rotación en las empresas
- Los programas de beneficios flexibles, medibles y bien comunicados pueden convertirse en un diferenciador clave para fortalecer la retención, la productividad y la marca empleadora.

En las empresas, los beneficios para empleados pueden convertirse en una palanca estratégica para atraer, retener y fortalecer el sentido de pertenencia de los colaboradores. Cuando están bien diseñados, implementados y comunicados, estos programas no solo contribuyen a reducir la rotación, sino que también impulsan el compromiso, fortalecen la marca empleadora y ayudan a competir por talento en un mercado laboral cada vez más dinámico.

La mayoría de las industrias enfrentan un reto cada vez más relevante: construir propuestas de valor capaces de atraer, retener y comprometer a colaboradores en un entorno donde el salario, aunque fundamental, ya no es el único factor de permanencia. Hoy, los trabajadores valoran cada vez más beneficios que impacten directamente su ingreso disponible, su protección médica, su seguridad financiera, su flexibilidad y la posibilidad de adaptar su paquete de compensación a su etapa de vida

En México, la necesidad de fortalecer la retención de talento atraviesa a distintas industrias, especialmente aquellas con alta demanda de personal operativo, técnico, especializado o de atención directa al cliente. Por ejemplo, la industria automotriz generó casi un millón de puestos de trabajo en 2023 y representó 4.6% del PIB total y 21.7% del PIB de las industrias manufactureras, de acuerdo con el INEGI . Por su parte, los establecimientos con programa IMMEX, vinculados a la industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación, registraron más de 3.2 millones de personas ocupadas en septiembre de 2025, de las cuales 2.85 millones correspondieron a establecimientos manufactureros. Dentro de este universo, la fabricación de equipo de transporte concentró más de 955 mil personas ocupadas, mientras que la fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros componentes electrónicos superó las 397 mil personas . A ello se suma el sector de alimentos y bebidas, donde los servicios de preparación de alimentos y bebidas concentran a más de 2.3 millones de personas trabajadoras, equivalentes al 8.6% del personal ocupado nacional . Estos datos reflejan la relevancia de contar con estrategias de beneficios que ayuden a fortalecer la continuidad operativa, la productividad y la competitividad en sectores donde las personas son un componente central del negocio.

Entre los beneficios más valorados se encuentran aquellos que incrementan el ingreso disponible o protegen frente a riesgos que el colaborador difícilmente puede asumir por sí solo. Esto incluye vales de despensa, vales de restaurante, fondos de ahorro, seguro de vida, cobertura médica, apoyo psicológico, programas de bienestar, días libres en fechas relevantes, capacitación y esquemas de reconocimiento por desempeño.

Para Lockton México, los beneficios relacionados con salud, protección financiera y flexibilidad se han convertido en elementos centrales de una estrategia de compensación competitiva, ya que contar con beneficios que atiendan necesidades concretas, como atención médica, seguro de vida, apoyo financiero, asistencia al empleado o protección para dependientes, puede fortalecer la percepción de valor del empleo y contribuir a la permanencia del talento.

“Consideramos que no basta con ofrecer beneficios sea cual sea la industria, es necesario entender qué motiva a cada grupo de colaboradores, cómo perciben esos beneficios y si realmente están generando valor. Muchas veces las empresas invierten en programas que no necesariamente son utilizados o valorados por su gente”, señaló Camilo Pineda, Productor Asociado en Lockton México.

El desafío es especialmente importante en una industria con alta presencia de talento operativo, horarios extendidos, presión por mantener niveles de servicio consistentes y competencia por perfiles similares. En estos entornos, los beneficios para empleados pueden marcar una diferencia concreta al elevar la percepción de valor de la compensación total, proteger al colaborador frente a riesgos financieros o de salud y fortalecer su decisión de permanecer dentro de una organización.

La evidencia también muestra que los programas de beneficios bien estructurados pueden generar resultados concretos para las organizaciones. De acuerdo con una encuesta nacional del Employee Benefit Research Institute, la mayoría de las organizaciones reporta mejoras en satisfacción, reclutamiento, retención, desempeño y salud de los empleados como resultado de sus programas de beneficios. El estudio señala que 85% de las organizaciones observa un impacto positivo en la satisfacción de los colaboradores; cerca de tres cuartas partes reportan impacto en reclutamiento, retención y desempeño; y 70% identifica un efecto positivo en la salud de los empleados .

“Cuando una empresa logra que sus beneficios sean relevantes para la vida diaria del colaborador, desde apoyos que fortalecen el ingreso disponible, como vales de despensa o fondos de ahorro, hasta coberturas médicas, seguros de vida, asistencia psicológica, beneficios para dependientes, capacitación o esquemas de reconocimiento, puede fortalecer la lealtad, reducir ausentismo y construir una marca empleadora más competitiva. El beneficio bien diseñado no solo es una prestación: es una herramienta financiera, operativa y cultural”, agregó Pineda.

En este sentido, la personalización se vuelve un factor clave. Las empresas pueden avanzar hacia esquemas más flexibles que permitan adaptar ciertos componentes del paquete de beneficios a las distintas etapas de vida de sus colaboradores. Esto puede incluir opciones para ampliar coberturas médicas, incorporar dependientes, acceder a beneficios complementarios o elegir apoyos que respondan mejor a sus prioridades personales y familiares.

No obstante, para Lockton México, la clave está en diseñar programas flexibles y segmentados. Las necesidades de una persona joven que busca flexibilidad, bienestar emocional y beneficios digitales no necesariamente son las mismas que las de un colaborador con dependientes económicos, que puede valorar más un seguro de vida, atención médica privada o apoyos para transporte y alimentación.

“Uno de los errores más comunes es diseñar beneficios desde la intuición. Las empresas necesitan datos: conocer su plantilla, analizar el uso real de sus beneficios actuales, identificar brechas, escuchar a sus colaboradores y comparar sus prácticas con el mercado. Solo así se puede construir una estrategia sostenible y con retorno de inversión”, explicó Pineda.

Lockton México acompaña a las organizaciones en este proceso a través de diagnósticos de programas actuales, análisis de utilización, benchmarking de mercado, consultoría actuarial, diseño de beneficios totales y flexibles, modelos de bienestar integral y estrategias de comunicación para elevar la adopción. Además, a partir del análisis de prácticas de mercado y del acompañamiento a organizaciones de distintas industrias, Lockton México apoya a las empresas en la identificación de tendencias por tipo de población laboral, tamaño de compañía, ubicación geográfica y necesidades específicas de los colaboradores.

Para las compañías que buscan fortalecer su retención en un entorno de presión de costos, Lockton México recomienda partir de dos preguntas clave: qué beneficios se están ofreciendo hoy y si realmente están generando valor para los colaboradores y retorno para la organización.

“Antes de destinar más recursos, las compañías deberían preguntarse si lo que ya están invirtiendo está funcionando. En muchos casos, no se trata de gastar más, sino de redistribuir mejor el presupuesto, eliminar beneficios subutilizados y diseñar una oferta que responda a las necesidades reales de la fuerza laboral”, concluyó Pineda.