Puebla.- Un jinete resultó gravemente herido y fue hospitalizado tras ser embestido, arrastrado y repetidamente pisoteado por un toro bravo durante un jaripeo celebrado en Huehuetlán el Chico, Puebla, en el marco de las festividades tradicionales en honor a Cristo Rey

El accidente: un momento de angustia en la plaza

El incidente tuvo lugar el 7 de enero de 2026 en la Plaza de Toros “La Joyita”, ubicada en el Barrio El Calvario, donde se realizaba un megajaripeo programado como parte de las celebraciones que se extendieron del 2 al 4 de enero

De acuerdo con videos que se viralizaron en redes sociales, el jinete —quien montaba un toro procedente del Rancho Santa Rosaperdió el control de la monta y quedó atrapado junto al animal, incapaz de liberarse a tiempo. El toro lo arrastró por el ruedo, golpeándolo contra el suelo y pisoteándolo durante varios segundos mientras el público observaba con creciente inquietud. 

Las imágenes muestran cómo el hombre fue golpeado repetidas veces tanto por el toro como por la fuerza del impacto contra el piso, hasta perder el conocimiento por la violencia de los embates, lo que generó momentos de pánico entre los asistentes. 

Respuesta de los asistentes y atención médica

Tras varios segundos de tensión, los organizadores y algunos espectadores finalmente lograron retirar al toro del lugar, lo que permitió que los presentes auxiliaran al jinete. Fue trasladado de urgencia a un hospital cercano para recibir atención médica especializada, donde se le reportó posibles fracturas y múltiples contusiones, aunque hasta ahora no se ha confirmado oficialmente su identidad ni el alcance de sus lesiones

La ayuda inicial se vio obstaculizada por el hecho de que el animal siguió en el ruedo durante un tiempo considerable, lo que impedía la intervención segura de socorristas y asistentes. 

Tradición, riesgo y controversia social

Los jaripeos son espectáculos profundamente arraigados en la cultura popular mexicana, especialmente en estados como Puebla, donde combinan habilidad ecuestre con actos de bravura. Sin embargo, el accidente ha reactivado el debate público sobre la seguridad de estos eventos y la protección tanto de los participantes como de los animales involucrados

Movimientos animalistas y sectores de la sociedad civil habían solicitado con anterioridad la regulación o prohibición de espectáculos taurinos y jaripeos en la región, argumentando que representan riesgos significativos para la vida humana y el bienestar animal, además de ser incompatibles con la promoción de una cultura de paz. 

En años recientes, incluso autoridades estatales de Puebla habían mantenido suspensiones provisionales a espectáculos taurinos tras el reconocimiento legal de los toros como seres sintientes, aunque en este caso el megajaripeo siguió adelante pese a esa situación. 

Publicado en MUNICIPIOS

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