Caracas.- En el primero de enero de 2026, fuerzas militares estadounidenses ejecutaron una operación sorpresa en Caracas, Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La acción incluyó bombardeos a objetivos militares y la rápida detención del mandatario, quien fue posteriormente trasladado a Nueva York para enfrentar cargos federales, incluidos delitos relacionados con narcotráfico y terrorismo. 

La administración estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, justificó la operación como parte de su lucha contra el crimen organizado y la “amenaza” que representa el régimen chavista, aunque la legalidad internacional de la incursión es fuertemente debatida en foros diplomáticos. 

Delcy Rodríguez asume el poder interino en Venezuela

Ante la ausencia de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, alineado con el chavismo, ordenó que la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiera el cargo de presidenta interina del país para “garantizar la continuidad administrativa y la defensa de la nación”.

Rodríguez, histórica aliada del chavismo y figura con peso dentro de la administración de Maduro, adoptó un discurso firme y desafiante, rechazando la operación estadounidense y reafirmando que Maduro sigue siendo el único presidente legítimo de Venezuela. 

Desde Caracas, la nueva mandataria interina ha convocado a sus seguidores y al aparato militar a mantenerse unidos, denunciando lo que describió como una “agresión” y un ataque a la soberanía del país.

Trump advierte con dureza: “Pagará un precio muy alto”

En medio de este vertiginoso cambio político, Donald Trump lanzó una advertencia directa a Delcy Rodríguez. En una entrevista telefónica con The Atlantic, Trump afirmó que la nueva presidenta interina “pagará un precio muy alto” si no coopera con las exigencias de Washington", sugiriendo que las consecuencias podrían ser peores que las impuestas a Maduro

Trump dejó claro que la continuidad de las políticas estadounidenses en Venezuela —incluyendo la posible apertura a inversiones y el manejo de los vastos recursos petroleros del país— dependerá de la alineación del gobierno de Rodríguez con los objetivos estratégicos de Estados Unidos.

Reacciones globales y un futuro incierto

La captura de Maduro y los subsecuentes eventos han generado cautela y alarma internacional.

* La ONU y diversos países han llamado a respetar el derecho internacional y evitar la escalada militar. 
* Australia y otras naciones subrayaron la necesidad de una transición pacífica y respetuosa de legalidades. 
* El gobierno chavista y aliados como Rusia y China denunciaron el operativo como un ataque a la soberanía venezolana. 

En casa, la incertidumbre política sigue en aumento: mientras Rodríguez mantiene su postura desafiante, sectores internos y externos debaten sobre la legitimidad del nuevo liderazgo y las implicaciones para la estabilidad regional. 


La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha desencadenado una crisis sin precedentes en la política venezolana y en las relaciones hemisféricas. Con Delcy Rodríguez al frente en calidad de presidenta interina y bajo la presión explícita de la Casa Blanca, Venezuela entra en un periodo de incertidumbre institucional, legal y geopolítica que probablemente marcará la agenda internacional en los próximos meses.

Publicado en EMBAJADA

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