John Kennedy filmó su muerte al estilo Bond

Jueves, 08 Enero 2026 20:31 Escrito por Raúl Torres Salmerón

Columna | SIN LÍMITES

*Lo hizo dos meses antes de ser asesinado

La revista norteamericana Vanity Fair publica un reportaje sobre el Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, quien filma una película en la que representó su propia muerte... dos meses antes de ser asesinado. 

La película la dirige su esposa, Jacqueline Bouvier Kennedy, se filma en Hammersmith Farm, la casa de la infancia de la Primera Dama. La cinta muda, dura 16 minutos y se filma el fin de semana del 21 y 22 de septiembre de 1963. 

De la historia quedan rastros, artículos, fotos, entrevistas a amigos del Presidente, en la Biblioteca John F. Kennedy, quien era un macho Alfa y era un admirador y fanático de las novelas de James Bond. 

El interés de JFK en el 007 había comenzado en 1954 cuando lee Casino Royale mientras se recupera de una cirugía de espalda. Conoce a Ian Fleming durante la campaña de 1960. Un año después, en una entrevista alaba las novelas de Fleming y a su espía perfecto, James Bond. 

Gracias a esa promoción gratuita, las ventas se disparan. La primera película Agente 007 Contra el Doctor No, llega a los cines de Estados Unidos en mayo de 1963. Kennedy la había visto en una proyección privada en la Casa Blanca y en ese verano el Presidente esboza un guion para su propio corto.

En la revista Forbes, se publica un reportaje sobre las 66 películas que vio JFK en la Casa Blanca y el 23 de octubre de 1963, un mes después del rodaje de su propio filme de espías y un mes antes de morir, vio la segunda película de James Bond, Desde Rusia con Amor. 

La secuencia de su muerte la filma el Fotógrafo en Jefe Robert L. Knudsen, un marino asignado a la Casa Blanca, quien había acompañado a la familia para filmar las actividades del fin de semana con una cámara de 16 milímetros. Jackie Kennedy le pide en Hammersmith Farm, que filme el asesinato como parte de un thriller de espionaje casero que ella y el Presidente habían escrito.

La Directora Jackie Kennedy pide a una decena de agentes del Servicio Secreto que corran hacia la casa principal de la granja y reaccionen como si acabaran de escuchar disparos. Allí dentro encuentran al Presidente tirado en el suelo en el vestíbulo con salsa ketchup como sangre falsa.

Jackie, sentada en la escalera, dirige la acción desde el mismo lugar donde ella y John habían sido fotografiados el día de su boda 10 años antes, escribe James Robenalt, el autor del reportaje en Vanity Fair publicado a fines de 2024.

El hijo de Knudsen relata a Vanity Fair que la película del asesinato escenificado había sido filmada y montada por su padre, quien fallece en 1989, que aquel filme amateur estaba destinado a parodiar lejanamente a Bond y confirma que la Primera Dama había dirigido cada secuencia.

Se hacen dos copias, una para Pat Red Fay, un amigo del presidente y Subsecretario de Marina, quien la destruye; la otra fue para Jacqueline y no se sabe dónde está esa copia. Knudsen conserva algunas de las imágenes utilizadas para hacer la película, hasta sumar casi 7 minutos de metraje.

Knudsen habla sobre la película 20 años después del asesinato y expone que para cada secuencia había tomas diferentes y que en la de la muerte, en algunas Kennedy es la persona a la que se le dispara y en otras Fay es quien cae. 

Vanity Fair sostiene que los registros de la sala de la Casa Blanca revelan que John y Jackie, acompañados por Fay y un amigo cercano de la familia, Bill Walton, proyectaron películas caseras al día siguiente, el 23 de septiembre. 

Una semana después, antes de que Jackie se fuera a Grecia, ella y JFK vieron la película de espías por segunda vez, ahora con Ben Bradlee del periódico The Washington Post, quien es confidente del Presidente y su esposa Tony Pinchot, artista y diseñadora que laboró en la revista Vogue y es amiga cercana de la primera dama. 

Dos meses después, el 22 de noviembre, Kennedy fue asesinado en Dallas y quienes tuvieron relación con esta película decidieron olvidarla. Con el tiempo, poco a poco, han surgido pistas en varios libros y entrevistas. Ahora por fin se cuenta su historia completa. El cine dentro de una historia de cine.

En fin, como escribió Francisco Gálvez (España, 1945), en su poema dedicado a la película El Pianista:

Suena el silencio de una guerra.
En las notas de un piano
abandonado
se encuentra con la vida.
Nunca se sabe cuándo una mirada
te salva de la muerte en la barbarie.
Chopin y su Nocturno.
Y algo de ceniza sobre las teclas.

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