Martes, 17 Marzo 2026 22:48

En el 91 aniversario: Paz y Bien desde España

    Me complace tener esta oportunidad, de celebrar con vosotros el 91 ANIVERSARIO, del primer diario regional del Estado de México, La Tribuna. Es una feliz ocasión, para mostrar públicamente eterna gratitud por la publicación de mis sueños, y expresaros a todos los mejores deseos de paz y bien. También me complace que la Lotería Nacional se haya sumado a vuestro quehacer periodístico y sus billetes estuvieran circulando por los 32 Estados de la linda República Mexicana. Pues bien; el armónico aplauso no es otro que impulsaros a usar siempre esta ventana informativa como instrumento de verdad/bondad y de amistad entre los pueblos.
Conociéndonos, también nos reconocemos, y avanzamos en cercanía de culturas y cultos.

    Hoy más que nunca necesitamos medios de comunicación como este, abiertos y fieles a la realidad del mundo, que nos hace crecer en sensibilidad. Para no perder nuestra humanidad, busquemos la sabiduría de lo que está pasando por los corazones puros, ella nos ayudará a orientar también los sistemas de inteligencia artificial a una comunicación plenamente humana. La Tribuna es un portal, por tanto, tan necesario como imprescindible, ya no sólo a nivel regional, también a nivel global. No olvidemos que estamos globalizados y que ahora tenemos que hermanarnos. Será bueno, por consiguiente, adentrarse en las noticias para poder discernir. 
Armonizarse es nuestro nuevo destino, como sujetos pensantes.

    Aplaudo, por consiguiente, la labor periodística vuestra y brindo de alegría, por hacer historia con vosotros a través de mis columnas “Algo más que palabras” o de mis reflexiones poéticas tituladas: “Conversaciones conmigo mismo”.  Una tarea, la vuestra, que quisiera animar y promover especialmente por su dimensión ética, dado que nos hallamos en un momento social y cultural en la que se vuelve cada vez más complicado discernir lo auténtico distinguiéndolo de los infundios. Desde luego, vivimos tiempos difíciles de atravesar y describir, que representan un desafío para todos nosotros, de los que no debemos escapar. Hay que mojarse, que uno escribe a base de ser marinero de uno mismo. 

    Personalmente, con mis escritos tanto en verso como en prosa, quiero que contribuyan a cultivar el amor de amar amor, o sea, a desarmar la tierra, para volverla más alma que arma. A propósito, gracias a la dirección de la Tribuna, por permitirme no renunciar al pensamiento propio. Como saben ustedes y todos los lectores, la ilusión de un mundo mejor, forma parte de mi trabajo silencioso, con vocablo de nítido fondo y forma juiciosa y valiente, a la espera de cosechar el camino de una comunicación para la concordia y la paz. Al fin y al cabo, todos estamos llamados a cooperar y desde este pórtico universal, la transparencia es grande y la profesionalidad sublime. ¡Enhorabuena! Somos familia, tanto lectores como autores.

Víctor Corcoba Herrero / Escritor Universal,
con residencia en Granada, España, y horizonte en el Cielo