Sábado, 25 Abril 2026 16:47

México 2026: ciudadanos entre la inseguridad y el miedo

Nuestro país enfrenta actualmente una crisis en diversos aspectos de la vida pública y privada de todos los ciudadanos, que en los últimos siete años se ha acrecentado por las políticas del primer gobierno de izquierda en el poder con AMLO en el período 2018-2024 en que después de dos intentos fallidos llegó a la presidencia de la república, con el movimiento de la cuarta transformación; aunque no pudo contar con la mayoría calificada en ambas cámaras de diputados y senadores, ni tener el control de los Jueces, magistrados y Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que venían del período neoliberal y que frenaron varias de sus reformas constitucionales.

A partir del 2 de junio de 2024, Morena y sus aliados el PT y el PVEM obtuvieron el triunfo en las elecciones para la Presidencia de la República con Claudia Sheinbaum Pardo, así como tomaron el control del Poder legislativo con una sobrerrepresentación que les otorgó el INE y fue ratificada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para contar con la mayoría calificada en ambas cámaras de diputados y de senadores.
 
Además, Morena pasó de gobernar 4 estados en 2018 a 24 gubernaturas, ya que obtuvo el triunfo en 5 de las 8 gubernaturas que estuvieron en disputa, lo que representó un crecimiento histórico para el movimiento, logrando con ello gobernar a más del 70% de la población del país, según lo dieron a conocer diferentes medios nacionales y extranjeros.

Por ello Morena y sus aliados actualmente son y con mucho, la principal fuerza política en el país.

Sin embargo, el discurso y las justificaciones a la falta de solución de los graves problemas que les fueron heredados por los presidentes de la era neoliberal y que además se han agravado en siete años, han dejado de funcionar en cuanto a culpar a los políticos del pasado de la situación, así como el discurso de polarización y odio que ha dividido a los mexicanos, se ha visto rebasado ante la crisis económica, de seguridad, de derechos humanos, salud, de empleo, de falta de inversiones, de homicidios dolosos, feminicidios, desapariciones, ambiental, de educación, impunidad y corrupción, migración y de la mala imagen que se tiene de nuestro país en la comunidad internacional. 

Si a lo anterior sumamos la elección del Poder Judicial llevada a cabo en junio de 2025 para designar a los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum para tener el control del único poder que el oficialismo no tenía a sus órdenes y en la que logró imponer a los candidatos afines a los intereses del gobierno federal, ahora tenemos también una crisis en el Poder Judicial con repercusiones no sólo a nivel nacional, sino internacional.

En días pasados la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, priorizo la queja de 65 jueces y magistrados con más de 30 años de carrera judicial exigiendo al estado mexicano responder en cuatro meses.

La Comisión activó el principio de “no regresividad”: no puedes desmantelar un sistema judicial profesionalizado y sustituirlo por uno de elección popular sin violar tratados internacionales suscritos por México.

De encontrar la Comisión que hay violaciones a la Convención Americana, el caso puede llegar a la Corte IDH, que podría emitir una sentencia obligando al oficialismo a reformar su propia reforma constitucional.

Ante este probable escenario que dejaría muy mal parado al gobierno, esta misma semana, el Senador Javier Corral ya inició los trabajos y foros para impulsar una reforma a la elección del poder judicial antes de que se lleve a cabo la que estaba prevista para 2027 y que ahora se propone se lleve a cabo en 2028.

La actitud desafiante de la presidenta Claudia Sheinbaum quién acudió a la cumbre de jefes de estado de países socialistas llevada a cabo en Barcelona España, con presidentes confrontados con Donald Trump, en momentos en que nuestro país lleva a cabo negociaciones para la revisión del T-MEC sin duda el acuerdo comercial más importante de nuestro país y del que depende la economía de México, así como el hecho de oponerse a que fuerzas de seguridad de Estados Unidos combatan a los carteles del narcotráfico que continúan operando sin que las fuerzas de seguridad como el ejército, la guardia nacional y la marina logren frenarlos; coloca al estado mexicano en una delicada situación de riesgo.

La violencia originada por los grupos delictivos, homicidios y desapariciones continúan y las estrategias del estado para combatirla no están funcionando, debido a que la corrupción, captación de mandos policiales, bajos salarios, falta de armamento y la impunidad de los delincuentes son factores que afectan el desempeño de las fuerzas de seguridad.

A 47 días del inicio de la Copa Mundial en nuestro país, los riesgos de que ocurran actos violentos, protestas, movilizaciones, cierres de vialidades, fallas en los sistemas de transporte de los turistas que vendrán al país a presenciar los partidos y sobre todo desapariciones, secuestros y extorsiones en contra de los aficionados se encuentran latentes y la responsabilidad de lo que ocurra le pasará factura al oficialismo, sino comprenden que sólo con un país unido y con el apoyo de la sociedad civil, se puede avanzar en resolver los problemas que el país sigue padeciendo.

No todo en la vida, son las elecciones y la lucha por el poder para exterminar a los adversarios políticos, México y los ciudadanos exigimos que las autoridades cumplan con su responsabilidad y cumplan con sus funciones por el bien común, la paz y la seguridad de todos. 

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