Columna | Desde el portal
Suman, hasta ahora, dos gobernadores (a) panistas los cooptados por el “entrometido policía”, Ronald Johson, “que no es ni diplomático ni político”, en definición del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, y que con el pretexto del combate a la delincuencia organizada firma convenios con los estados en una clara intromisión en la política interna del país.
Y la actitud soberbia y prepotente del enviado de EU con fines de desestabilización, desdeña ni sólo a la secretaría de Relaciones Exteriores (SER) que es el canal establecido constitucionalmente para las relaciones diplomáticas, sino al mismísimo Gabinete de Seguridad e incluso a la presidencia de la República al establecer convenios y actuar como autoridad en nuestro país.
Igual como ocurrió en Chihuahua, donde la gobernadora Maru Campos Galván hizo convenios de capacitación y financiamiento policial y autorizó la entrada de agentes de la CIA para la persecución de los cárteles de la droga, a espaldas del Gobierno de México, suman ya dos los casos de plena violación a la soberanía nacional, un verdadero reto al Estado mexicano.
La presidenta Sheinbaum -que finalmente cedió ante las maniobras de Maru Campos-, hace las mismas advertencias al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, a quien advierte que será llamado a cuentas para que explique su actuación, pues no está entre sus facultades suscribir ese tipo de convenios con gobiernos extranjeros. Y esto es el inicio, ¿Cuántos más?
TURBULENCIAS
Riesgos de desintegración nacional
La amenaza separatista de algunas regiones del país, ha sido una constante a lo largo de la historia. Lo mismo en la región de la Laguna que en el sureste de México, e incluso Nuevo León y Jalisco, cuando se inconforman con el trato centralista. Las intentonas no han pasado a mayores, pero una vez que sean alentadas desde el exterior ofreciéndoles cajas de dólares para campañas de seguridad nacional, como se ha visto, los mandatarios ceden, no sólo por los recursos financieros, sino para encubrir sus acciones ilícitas y sus alianzas con la delincuencia organizada, y para cuidar su visa. El hecho de Querétaro no es menor. El gobernador Mauricio Kuri actuó como jefe de Estado en la firma de convenio de capacitación policial con Ronald Jonhson y éste a su vez como embajador plenipotenciario…Esto es parte de una campaña perfectamente bien planeada por las agencias de intervención extranjera, especialistas en desestabilizar gobiernos e imponer a sus incondicionales. Ya se verá en Brasil donde el favorito del imperialismo estadunidense es Flavio Bolsonaro, que da el perfil de los gobiernos de derecha que avanzan en el mundo…En estas circunstancias, las campañas de desprestigio contra funcionarios y mandatarios ligados con la delincuencia organizada, y el uso del aparato administrativo para favorecer el huachicol fiscal, no son hechos aislados, sino obedecen a un plan tendiente a debilitar a las instituciones…En tanto se verá que ocurre con la gobernadora panista Maru Campos, si es que ya la libró, o que pasará con su correligionario de Querétaro, Mauricio Kuri, que incurrió “en el mismo error” que hacer alianzas con la embajada gringa con el pretexto del combate a las organizaciones terroristas---Cuando menos la división del país, entre los que están a favor y los que están en contra, ya hace efecto. Unos aplauden a los mandatarios panistas para que se restablezca la seguridad en México, y otros piden que el Estado mexicano cumpla con esa función. Y la inmensa mayoría de mexicanos pide paz y tranquilidad en territorio nacional para realizar sus actividades productivas sin zozobra, sin miedo, y sin el terror que imponen las bandas criminales…
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.revistabrecha.com
