Sábado, 31 Octubre 2026 19:24

El INE y la pérdida de su credibilidad

La renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), entregada el 26 de octubre en la Cámara de Diputados, no es una noticia más. Llega a ocho meses de las elecciones del primero domingo de 2027 y nos obliga como ciudadanos a preguntarnos ¿hasta donde el oficialismo y la Cámara de diputados, están dispuestos a recuperar al árbitro electoral o simplemente nombraran a su sustituta para que las cosas sigan igual?. Taddei, quien asumió el cargo en abril de 2023, con el aval del presidente AMLO y de la actual presidenta Claudia Sheinbaum quienes aplaudieron su designación y le dieron su voto de confianza para desempeñar el cargo.

Más aún, con una reforma a modo, le dieron todas las facultades para tomar las decisiones en el Instituto, quitando autoridad a los demás consejeros electorales y eliminando la colegiación que por años prevaleció primero en el IFE y en el INE hasta antes de la salida de Lorenzo Córdova como presidente del organismo.

Guadalupe Taddei se vió obligada a renunciar al cargo, presionada por señalamientos de medios como Reforma y Latinus que dieron a conocer videos y grabaciones donde quedó demostrada la relación personal y de licitaciones a modo en favor del contratista José Alfredo Hernández Casillas propietario de una red de al menos siete empresas proveedoras del INE y de varios Institutos Electorales estatales como cajas graf, formas finas y materiales y Seriplast de México entre otras, obteniendo cientos de millones de pesos que se calculan entre 853 a 1450 millones en el período de 2024 a 2026, incluso siendo favorecido con otros contratos hasta las elecciones de 2030.. 

A partir de la renuncia de Taddei y del escándalo por los señalamientos de corrupción, tanto la Auditoría Superior de la Federación (ASF), y la Unidad de Inteligencia Financiera indagan a siete empresas relacionadas con el proveedor.

Serán las instancias competentes, y no las redes sociales, quienes digan la última palabra, aunque por lo pronto el INE se encuentra bajo el escrutinio público y aunque el pasado miércoles 27 de octubre el Consejo General del INE designó como presidenta provisional a la poblana Blanca Yassahara Cruz García, las críticas y cuestionamientos por los escándalos de corrupción dentro del organismo no han cesado. Los reportes de prensa hablan de empresas del mismo grupo con contratos en institutos electorales locales de al menos trece estados, lo que obligará también a investigar a los presidentes de dichos institutos,que podrían ser removidos si se comprueban irregularidades en el manejo de los recursos.

Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum en sus conferencias mañaneras ha tratado de salir al paso de las críticas y de que los partidos de oposición han culpado a Morena y a sus legisladores de haberse equivocado en la designación de Taddei al frente del INE, sus argumentos y justificaciones no han hecho más que para convencer a los ciudadanos de que toda la responsabilidad y el daño que se ha causado al INE es atribuible a Morena y sus partidos aliados que en su afán de controlar al instituto, no les importó poner al frente a una persona que buscó a toda costa enriquecerse en el cargo y beneficiar a sus socios y familiares.

Cabe preguntarnos: ¿habrá elecciones imparciales en 2027? La jornada será el 6 de junio, con 500 diputaciones federales, 19 mil 609 cargos en disputa en total y cerca de 177 mil casillas previstas, según información del INE. Las campañas arrancan el 4 de abril. 

El relevo lo definirá la Cámara de Diputados. Un comité técnico de cinco personas, tres nombradas por la Junta de Coordinación Política y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, evaluará a las aspirantes y armará una lista de finalistas. El presidente de esa Junta, Ricardo Monreal, habló de cuatro a cinco semanas y de una posible votación a principios de diciembre. Si los diputados no se ponen de acuerdo, la Constitución manda que la Suprema Corte haga la designación por sorteo. Quien llegue a la presidencia del INE se quedaría hasta abril de 2032, así que la decisión pesa mucho, el oficialismo tiene ante sí el reto de nombrar a alguien con una trayectoria impecable que garantice neutralidad y honestidad para devolver al INE la confianza ciudadana.o no resistir la tentación de nombrar a un personaje cercano al gobierno y al partido, para amarrar las elecciones y evitar perder la mayoría calificada en la Cámara de Diputadas y más de seis gubernaturas.